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Cinco consejos para vivir mejor siendo hipertensos
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La hipertensión arterial es una enfermedad asintomática cuyo diagnóstico depende del control médico, ayudado por los estudios realizados por el médico cardiólogo, como por ejemplo el electrocardiograma, el monitoreo ambulatorio de presión arterial, la ecocardiografía y a veces de la prueba de esfuerzo.

Se habla de hipertensión arterial cuando las cifras sistólica y/o diastólica son iguales o mayores de 140 y 90 milímetros de mercurio. Los pacientes más propensos a padecer esta afección son sedentarios, obesos y fumadores y por eso deben considerar visitar al médico lo antes posible para un diagnóstico y control adecuado.

En ese sentido, compartimos con ustedes cinco consejos para el paciente ya diagnosticado y que necesariamente debería considerar para llevar una vida saludable:

  • Medicación: Lo ideal para el hipertenso es que cumpla con tomar la medicina prescrita por su médico. Con frecuencia, el paciente deja de tomarla porque no tiene síntomas o se siente bien. Sin embargo, es muy importante que siempre tome la medicina y que visite a su médico cuando éste lo indique.
  • Comida: Lo clásico es que no se ingiera mucha sal. La familia influye muchísimo para apoyar el cuidado del hipertenso pues ante un diagnóstico se recomienda un cambio de hábito alimenticio de los miembros del hogar.
  • Sobrepeso: Los casos de presión arterial alta en pacientes obesos son los más complicados de tratar. Es necesario tomar conciencia que los riesgos de sufrir problemas cardíacos serán mayores en hipertensos con sobrepeso.
  • Ejercicio: No tiene que ser todos los días. La recomendación es de unos 30 o 40 minutos de ejercicio moderado, como caminar o hacer natación. Si la actividad es muy exigente, como correr, unas 3 veces por semana sería lo más recomendable. Un hipertenso debe evitar hacer ejercicio anaeróbico (pesas) porque será contraproducente.
  • Dejar de Fumar: El tabaco podrá generar un incremento de la presión arterial y favorecen la formación de lesiones en las arterias coronarias. Por este motivo se sugiere suspender su consumo desde el momento que se diagnostica esta enfermedad.

Los pacientes deben ser conscientes de los riesgos que existen si no controlan su hipertensión. Si siguen estos consejos podrán reducir los riesgos de esta enfermedad y mejorar la calidad de su vida y la de su familia.

Asimismo, existen estudios realizados que indican que entre el 20 y 27% de la población padecería de hipertensión arterial. Sin embargo, la mitad de ellos no están diagnosticados. De los diagnosticados, cerca de un 80% estarían en teoría recibiendo un tratamiento prescrito por su médico, pero lamentablemente solo uno de cada cinco pacientes tratados con medicamentos se encontrará bien controlado.