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Erika Ruiz

Erika Ruiz

Erika Ruiz

Erika Ruiz:

Acompañando a las familias

Erika Ruiz es Ejecutiva de Atención Hospitalaria de la Clínica San Felipe y tiene la gran tarea de guiar tanto al paciente como a los familiares por el largo proceso de esta enfermedad. Reinventándose y adaptándose a los cambios, nos cuenta que han optado por llevar parte esta labor de manera tecnológica pero involucrándose aún más en su trabajo.

“Esta pandemia me sensibilizó mucho más frente a los familiares. Pude comprender su ansiedad y preocupación al milímetro sobre esta situación y la condición de sus seres queridos, los cuales permanecen en este tiempo en aislamiento y con la incertidumbre de no saber cúal será el desenlace. Mi consideración y gratitud sobre el personal asistencial y médico que se encuentran al frente de esta pandemia que, al igual que todas las áreas, hacen posible que todo funcione.”

Como colaboradora dentro de una institución de salud, Erika nos cuenta que esta enfermedad no escatima las pérdidas humanas frente a edades o condición social sino que se ha visto reflejado en grandes números la necedad de cada ciudadano que, lamentablemente son mayoría, en seguir una vida normal sin el cuidado respectivo diseminando el virus sin reparo. Las consecuencias de este hecho lo pudo llegar a experimentar personalmente.

“Cuando estaba en el trabajo me llamaron para informarme que mi querida prima no pudo superar la enfermedad. Una semana antes su papá tampoco lo logró. Lloré su muerte, pero seguí con mi trabajo ese día. Me sentí más cerca de cada paciente y familiar, en ese momento solo quería poder ayudar.”

Uno de los mayores desafíos a los que se tuvo que enfrentar en su carrera profesional fue encontrar aquella templanza y fortaleza para acompañar a los deudos en el reconocimiento de sus seres queridos.

“Íbamos con uno tras otro a lo largo de una semana. Tiempos como estos solo nos enseñan que somos capaces de superar nuestros propios límites e incluso dar mucho más.”

Al realizar el contacto con los familiares, los momentos de mayor felicidad que ha podido experimentar es cuando pacientes muy complejos y sin posibilidades de lograrlo ganan finalmente la batalla y es momento de comunicarle a la familia que ya pueden ir a casa.

“Este tiempo nos sensibilizó con la fragilidad de la vida y lo importante de disfrutar cada día porque el mañana es un privilegio incierto. La Clínica ha sido uno de mis mejores maestros de vida, siento mi vida más que útil estando aquí.  Puedo ayudar a otros a no pasarla tan mal hoy en día. Definitivamente, la experiencia de este tiempo nos deja una lección de vida invaluable.”

Si bien al principio de la pandemia el miedo se apoderó de muchos de sus compañeros, conforme pasaba el tiempo llegó la calma frente al virus. Erika comparte que cada uno de los colaboradores, médicos, asistenciales, administrativos y personal de apoyo han tenido que adaptarse en cuanto a sus funciones bajo protocolos que en algunos casos no han sido tan fáciles de llevar en el día a día. Cada uno de ellos, desde su puesto de trabajo, han tenido un comportamiento elogiable.

“En nuestras funciones como ejecutivas hospitalarias conocemos y nos relacionamos con el personal asistencial, son nuestro apoyo en nuestra gestión diaria, en la búsqueda de la mejor experiencia para el paciente. Hoy una de las técnicas, colaboradora en la gestión y siempre dispuesta a ayudar, está luchando por su vida.”

Sería un mundo ideal si cada ciudadano valora la vida propia y la ajena, nos comenta Erika. Lamentablemente esto no ocurre y solo les queda hacer lo mejor que se pueda.

“Si cada uno toma esta tarea y la transmite a los más cercanos creo que hará el cambio para otras generaciones.”

Finalizando, Erika comparte que le gustaría contarle a sus nietos que es una sobreviviente de una de las más terribles pandemias y que forma parte de una Clínica reconocida que se atrevió a ser una de las primeras en atender a los pacientes con  COVID-19.

“Quisiera contarles que pude palpar el dolor de la pérdida, pero que también viví la alegría de ver a muchos pacientes superar esta enfermedad y alegrarme por sus familias cuando regresaban a casa.”