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COVID-19 y enfermedad de Parkinson: ¿Qué necesitan saber los pacientes?
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La enfermedad de Parkinson ocasiona incertidumbre y ansiedad, pero si se agrega el COVID-19 a la ecuación, los síntomas del paciente pueden empeorar. Entonces, ¿Cómo tratar a un paciente con COVID-19 y enfermedad de Parkinson? 

Actualmente, la pandemia por COVID-19 afecta nuestra sociedad y nuestra forma de vida, de hecho, el confinamiento genera estrés y tiene repercusiones en el estado de ánimo, lo cual empeora los síntomas del párkinson. Entonces, ¿cómo tratar a un paciente con COVID-19 y enfermedad de Parkinson?

En caso de infección por COVID-19 en pacientes diagnosticados con párkinson, se debe garantizar el cumplimiento del tratamiento para la enfermedad de Parkinson como una prioridad.

El tratamiento para el COVID-19 tiene como objetivo aliviar los síntomas, e incluye descansar, tomar líquidos y analgésicos. Sin embargo, quienes desarrollan un cuadro grave de COVID-19 y además son pacientes con párkinson deben consultar de inmediato a su  médico para recibir los fármacos indicados que los ayuden a combatir la insuficiencia respiratoria. 

Estudios sobre COVID-19 y enfermedad de Parkinson   

La investigación “Covid y párkinson” realizada en el 2020, por la Fundación Curemos el Párkinson junto con la Asociación Párkinson Galicia-Coruña y en colaboración con el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología y el Observatorio Párkinson de la Federación Española de Párkinson (FEP) determinó que los pacientes con párkinson contagiados de COVID-19 sintieron que los síntomas del párkinson empeoraron. Veamos detalladamente los resultados:  

Las cifras que se extraen de este estudio son preocupantes: 2 de cada 3 pacientes han empeorado en algún síntoma, y un 33 % de los encuestados tuvo problemas cognitivos y trastornos del movimiento. Los más comunes han sido:

  • Bradicinesia (48%)
  • Trastornos del sueño (41%)
  • Rigidez (41%)
  • Alteraciones de la marcha (34,5%)
  • Ansiedad (31%)
  • Dolor (28,5%)
  • Fatiga (28%)
  • Depresión (27,5%)
  • Temblor (21%)
  • Trastornos del apetito (13%)

Es importante señalar que no existen pruebas que demuestren que la enfermedad de Parkinson por sí sola aumenta el riesgo de COVID-19. Por ende, los pacientes con párkinson necesitan seguir las mismas recomendaciones generales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar el contraer coronavirus que siguen otros pacientes.

  • Lavarse periódica y cuidadosamente las manos con agua y jabón.
  • Utilizar la mascarilla de forma adecuada: esta debe cubrir la nariz, la boca y el mentón.
  • No tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Mantener dos metros de distancia entre las personas a nuestro alrededor, a fin de reducir el riesgo de infección cuando otros tosen, estornudan o hablan.
  • Evitar espacios cerrados y congestionados.
  •  

Vivir con la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson afecta a personas alrededor de los 60 años, pero es más común entre los hombres que entre las mujeres. Aunque no existe una cura para esta afección, existen múltiples fármacos que son útiles para tratar los síntomas.

En casos severos, una cirugía y la estimulación cerebral profunda, mediante electrodos que se implantan en el cerebro para estimular las partes de este que controlan el movimiento, pueden ser una solución para los pacientes.

Los síntomas de esta enfermedad degenerativa comienzan lentamente, por lo general, en un lado del cuerpo y luego lo afectan en su totalidad. Entre los síntomas se encuentran:

  • Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara
  • Rigidez en los brazos, las piernas y el tronco
  • Lentitud de los movimientos
  • Problemas de equilibrio y coordinación

  Quienes sufren de la enfermedad de Parkinson no solo deben aprender a vivir con el trastorno del movimiento que caracteriza esta condición, sino que son más vulnerables a malestares como dolores musculares, trastornos del sueño, problemas         gastrointestinales, urinarios, fatiga, etc.

 

 Si a este cuadro, se le suman los síntomas del COVID-19 como perdida del gusto y del olfato, cefalea, etc., y su repercusión en el sistema respiratorio, los pacientes con Parkinson sienten más estrés, ansiedad y cambios en el estado de ánimo.

Los síntomas más habituales de la enfermedad COVID-19

  Si eres paciente o cuidador de un paciente con párkinson debes prestar atención a los síntomas del coronavirus para evitar complicaciones de salud. Entre ellos:

  • Fiebre
  • Tos seca
  • Cansancio

    Otros síntomas menos frecuentes de la infección por COVID-19 y que pueden afectar a algunos pacientes:

  • Pérdida del gusto o el olfato
  • Congestión nasal
  • Conjuntivitis (enrojecimiento ocular)
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares o en las articulaciones  
  • Erupciones cutáneas
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea
  • Escalofríos o vértigo

También existen síntomas que señalan la presencia de un cuadro grave de COVID-19, entre ellos:

  • Disnea (dificultad respiratoria)
  • Pérdida de apetito
  • Confusión
  • Dolor u opresión persistente en el pecho
  • Temperatura alta (por encima de los 38° C)

Ante cualquiera de estos síntomas, se debe acudir al médico de inmediato.     

En la actualidad es indispensable el uso de mascarilla, el lavado de manos y el distanciamiento social para frenar el crecimiento de los casos de COVID-19. Estas medidas preventivas son útiles para mantener la salud de todos y evitan las complicaciones de quienes sufren de párkinson o de cualquier otra enfermedad degenerativa.

 

Ante cualquier problema de salud o dudas sobre cómo tratar a un paciente con COVID-19 y enfermedad de Parkinson, consulta a tu médico.